Sesión del Consejo Ampliado del FMA

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Sesión del Consejo Ampliado del Foro Mundial de Alternativas

Documento redactado por:

Samir Amin, Presidente del FMA
François Houtart, Secretario Ejecutivo del FMA
Bernard Founou, Secretariado del FMA
Rémy Herrera, Secretariado del FMA

Marzo de 2007

El Foro Mundial de Alternativas (FMA) creado en 1997, es un miembro activo del movimiento
llamado antiglobalización y por ende de los Foros Mundiales Sociales, Regionales y Nacionales.
En este marco, el FMA ha organizado numerosos seminarios, talleres y conferencias en todas las
ediciones del FSM, desde la primera edición celebrada en Portoalegre en 2001 hasta la última,
celebrada en Nairobi en enero de 2007.

 

Durante el FSM de Bamako (enero 2006), el FMA tomó la iniciativa de organizar una jornada de
día y medio de duración en la que participaron unos 200 delegados, representantes de numerosos
movimientos populares comprometidos en la lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo,
procedentes de muchos países del planeta. A partir de entonces, el Llamamiento de Bamako siguió
su camino, habiendo sido adoptado por la Asamblea de los Movimientos reunidos en Caracas en
febrero de 2006.

Alcance e impacto de la acción del FMA

De cara a la solicitud que formulamos a continuación, nos parece necesario recordar brevemente la
importancia del impacto político de las iniciativas del FMA. Resumiremos seguidamente los
debates realizados por el FMA en Durban (julio 2006) y en Nairobi (enero 2007). Estos debates han
tenido lugar en las veintiuna conferencias, seminarios y talleres organizados por el FMA durante
estos dos últimos importantes eventos.

Las actividades organizadas por el FMA han tenido siempre presente la preocupación de conjugar la teoría con la práctica, los análisis críticos de las situaciones con propuestas de acción por un mundo mejor.

El FMA no es una «red de investigadores» (aunque se tratara de investigadores motivados por los
mismos objetivos políticos que los nuestros) y menos aún una «red académica». Los centros de
reflexión de nuestra red están formados por personas que, aunque muy competentes en sus
respectivas especialidades ( y por lo tanto puede tratarse de «investigadores» que ocupan puestos de
responsabilidad «académica»), son sobre todo militantes activos en los movimientos y en las
organizaciones (incluso a veces en los partidos políticos), personas comprometidas en la lucha
contra el sistema de opresión y de explotación capitalista e imperialista. Los centros de reflexión de
nuestra red se articulan siempre con estos movimientos y estas organizaciones, por medio de
vínculos a veces formales (centro de investigación de sindicatos, de organizaciones campesinas,
incluso de partidos políticos) y a veces informales, pero reconocidos. Cada uno de los importantes
participantes en las referidas actividades reunía estas características y, en consecuencia, esperamos
que los debates hayan tenido un impacto político realmente efectivo.
Los temas tratados en los debates en Durban y Nairobi (véanse los anexos I, II, III) son la prueba de esta preocupación por conjugar la reflexión y la acción. Estos temas, que se refieren a aspectos
importantes de los desafíos que los pueblos deben enfrentar con sus luchas, pueden agruparse en los
siguientes grandes títulos:

1. Los problemas de la reconstrucción de la unidad de las clases obreras: La segmentación
producida por las políticas del capital dominante (que generan situaciones diferentes para los
distintos segmentos de las clases trabajadoras más o menos «integradas y estabilizadas» y
generalmente sindicadas, y la creciente masa de precarios, informales y desempleados) y, en
consecuencia, la atomización de las luchas, lo que fragiliza la eficacia de las formas de organización
y de lucha del pasado. Una vez identificado el desafío, tarea que ha constituido el tema de los
debates en cinco de los seminarios y conferencias programados y ejecutados en estrecha
colaboración con responsables de sindicatos, entre otros, se trataba precisamente de la invención,
por medio de la práctica reflexiva, de nuevas formas de organización y de lucha para responder a
ese desafío.
Los debates permitiron afinar los análisis sobre las situaciones concretas, muy diversas según las
regiones. Las respuestas dadas a los desafíos por los sindicalistas del grupo de trabajo, destacaron
las razones de los fracasos y los éxitos de las luchas llevadas a cabo por estas organizaciones, tanto
en lo nacional como en las regiones pertinentes (la Unión Europea en este caso). El ejercicio
incitaba a los participantes a considerar diferentes alternativas en la formulación de objetivos a
corto y medio plazo y en las necesidad de revisar las formas de organizacion y de conducción de las
luchas para enfrentar las situaciones nuevas, tanto a escala nacional como regional. En esta
dinámica, el caso de las deslocalizaciones fue objeto de interesantes debates. El objetivo final,
apuntando a la construcción de un internacionalismo de los pueblos frente al del capital, interpelaba
a los programas de las « internacionales sindicales » en vías de reconstrucción a escala europea y
mundial.

Los resultados de estos debates se recogerán en una publicación que está en proceso de preparación.

2. Los problemas de las luchas de los campesinos de todo el mundo por el acceso a la tierra y
por unas condiciones de explotación en beneficio del campesinado afectado fueron objeto de
debates en cuatro seminarios, talleres y conferencias. La aceleración de la destrucción del
campesinado debido a la expansión de la explotación capitalista en curso es la causa de los
fenómenos de pauperización masiva y de toda clase de desastres sociales. Las estrategias de
respuesta por parte de los movimientos campesinos y las alternativas propuestas, y las necesarias
relaciones a establecer entre estas luchas (que conciernen a la mitad de la humanidad) y las de las
clases obreras y populares urbanas, fueron objeto de estos debates, conducidos en estrecha
cooperación con los responsables campesinos.
Para empezar, los debates examinaron las diferentes condiciones concretas de los desafíos a los que
se deben enfrentar los campesinados como consecuencia de la historia (modos de gestión del acceso a la tierra privatizada o comunitaria, reformas agrarias, etc.); de las formas específicas de su
integración en los capitalismos local y mundial; de los diversos grados de diferenciación social
presentes en el mundo campesino, etc. El examen crítico de las respuestas -propuesto por los
representantes de movimientos campesinos, organizados o no -(o de la ausencia de respuestas)
formuladas por estos movimientos, permitió también extraer las grandes líneas de las posibles alternativas y de sus exigencias expresadas en términos de macropolíticas nacionales, regionales mundiales. Y la reunión conjunta de los principales participantes de los dos grupos -obreros y campesinos-permitió subrayar esta necesidad de políticas nacionales coherentes con los objetivos de construcción de alianzas populares, obreras y campesinas que operen en condiciones concretas
específicas en los países considerados.

Se prestó atención especial a las acciones colectivas a poner en práctica a escala mundial en
respuesta a los proyectos del capitalismo globalizado formulados en los documentos dedicados a la
política agrícola impuesta por la OMC, particularmente en lo referente a las subvenciones y a las
condiciones de gestión de la « competencia internacional » en este terreno.

Vamos a publicar estos trabajos con objeto de facilitar debates posteriores sobre los programas de
luchas comunes que asocian a los trabajadores urbanos y rurales.

3. Los problemas de las luchas por la democratización de las sociedades fueron el tema de de
los debates en otros tres seminarios y conferencias.
Estos debates trataron en primer lugar los temas relativos a los conceptos de la democratización,
concebida como un proceso global que integre todos los aspectos de la vida social – que va más allá
del terreno específico de la gestión política de los poderes – en dos espacios de trabajo: en la familia
y en las relaciones del ciudadano con los servicios sociales (educación, salud, alojamiento,
transporte, acceso al agua y a la electricidad). Concibiendo el concepto de democratización como
« sin fin » en contraste con las fórmulas de la democracia prêt a porter, definida por la ideología
dominante en los términos restringidos de « pluralismo » y « celebración de elecciones », permite
asociar -y no disociar- la democracia y el progreso social.

En este marco se prestó particular atención a los problemas de género, haciendo hincapié sobre la
dimensión central de los derechos de la mujer en la asociación entre democratización y progreso
social.

Los debates convocaron en particular a las organizaciones de la sociedad civil comprometidas con
la lucha por los derechos políticos, económicos, sociales, de los ciudadanos, a las organizaciones
por los derechos de la mujer, del niño, de los desheredados marginados, etc. Interpelaron también a
los programas y a las prácticas de los partidos políticos democráticos.

Con esta idea se examinaron detenidamente las Cartas de derechos generales y específicos
adoptadas previamente y los proyectos de Cartas propuestos de manera complementaria o
alternativa. Se estableció una relación entre los derechos y las Cartas propuestas en los debates
sobre las luchas de los trabajadores y los campesinos mencionados más arriba. Se podrán constituir
grupos de trabajo para proponer el establecimiento (o la corrección) de los derechos y Cartas
adecuadas al objetivo central de asociar la democratización al progreso social.

Como conclusión de estos debates afirmamos que la democracia no es una fórmula que se puede
exportar o importar sino que siempre es producto de las luchas de los pueblos y, en consecuencia,
hay que asociar la conquista de los derechos democráticos con los avances sociales. A través de
estos combates los pueblos han inventado las formas institucionales que les son propias, no por
razones de «especifidad cultural» (que es lo que permite a las «élites» intelectuales dirigentes
proponer los modelos a priori) sino por el hecho de la particular articulación, en cada coyuntura
histórica, de los diferentes aspectos concretos de los desafíos a los cuales se enfrentan los pueblos.
En esta perspectiva, los debates permitieron proporcionar un mejor conocimiento de los avances
producidos en las luchas victoriosas en América Latina y, en particular, en Venezuela.
4. Debates sobre los modos de funcionamiento del sistema económico del capitalismo
globalizado, y en este marco en particular, las críticas a las grandes instituciones encargadas de su
gestión (OMC, FMI, Banco Mundial) que siempre han ocupado grandes espacios de los Foros
Sociales Mundiales.
El seminario organizado por el FMA sobre esta cuestión pretendió evitar las repeticiones y proponer
en cambio, una síntesis de las reflexiones desperdigadas sobre este tema. Esta síntesis estuvo
inspirada por una doble preocupación: primero la de inscribir nuestras propuestas alternativas en la
perspectiva de la construcción de un mundo multipolar y, a partir de ahí, definir mejor los contornos
de los objetivos a corto y medio plazo, apelando para ello a convergencias de las estrategias
políticas de los actores implicados.

Con esta idea, se hizo hincapié en dos conjuntos de cuestionamientos y de proposiciones:

El primero referente al desafío ecológico planetario (posible recalentamiento del Planeta,
agotamiento de los recursos renovables) que con mucha frecuencia es «sobreañadido» a las otras
dimensiones de la gestión económica del sistema globalizado sin que se expliciten lo suficiente las
articulaciones necesarias de cuestionamiento de las flagrantes y crecientes desigualdades entre los
pueblos (en cuanto al acceso a los recursos y en las responsabilidad ecológica planetaria). Porque el
desafío en cuestión interpela los modos de vida, de consumo (y despilfarro) impuestos por la
expansión capitalista. Conocido y reconocido, este aspecto del desafío con frecuencia es disociado
de las reivindicaciones de reformas propuestas por las relaciones económicas internacionales.

El segundo se refiere a las posibilidades y necesidad de la reconstrucción de alianzas entre los
países del Sur para enfrentar los desafíos del imperialismo económico de «la Triada» (Estados
Unidos, Europa, Japón). Los debates trataron de tormar en serio las propuestas de alianzas
esbozadas, particularmente en la OMC, entre diferentes grupos de países del Sur. Sin hacerse
demasiadas ilusiones y sin subestimar los límites propios de los gobiernos que representan a los
países en cuestión, se quiso examinar más detalladamente la eventual tendencia del desarrollo de
esta importante contradicción Sur/Norte. Aquí se hizo hincapié sobre la articulación de esta
contradicción con los conflictos de intereses sociales propios de las sociedades del Sur implicadas
y sobre las perspectivas que aportaría la radicalización de las luchas populares a la lucha contra el
imperialismo y el hegemonismo.

5. Las cuestiones sobre la reconstrucción de un sistema político mundial multipolar se
discutieron en cuatro actividades del FMA
La denuncia de las violaciones del Derecho Internacional por parte las potencias imperialistas,
particularmente los EEUU; las llamadas «guerras preventivas» que Washington se ha arrogado el
derecho de desencadenar unilateralmente bajo el pretexto manipulado de la «guerra contra el
terrorismo», en particular la condena de la ocupación de Irak, las prácticas de colonización de
Palestina por la ocupación israelí, son temas importantes de protesta que movilizan a gran número
de organizaciones y movimientos que se reúnen en los Foros Sociales Mundiales.

Más allá de estas denuncias, los debates organizados por el FMA han pretendido, ante todo, precisar las convergencias posibles y necesarias, sobre la base del principio de respeto a las soberanías, sin el cual sería en vano pensar en la posibilidad de un sistema mundial multipolar alternativo al «apartheid a escala mundial» (el programa del imperialismo de la Triada). Sin embargo, la afirmación de este principio fundamental exige un acuerdo sobre el contenido de las soberanías en cuestión (¿de los Estados?¿de las naciones?¿de los pueblos?) y su articulación con las cuestiones relativas a la democratización de las sociedades y su acceso al progreso social.
Estos debates encuentran en Europa sus expresiones más particulares, debido a la diversidad de
puntos de vista de los «altermundialistas» del continente sobre las relaciones entre las naciones
constitutivas de la Unión Europea y la superestructura que representa esta Unión. Este debate,
propio de los europeos, no debería ocultar el que se refiere a la necesidad de la construcción de un
sistema mundial multipolar, a condición de que se comprenda que la multipolaridad no puede ser
reducida a una nueva bipolaridad (Estados Unidos / Europa) o a una fórmula de multipolaridad
restringida (las dos «superpotencias» más Japón, Rusia, China y tal vez alguna otra) sino que debe
dar su lugar a todas las naciones del mundo, a los países «emergentes» y a los otros, a los grandes y
a los pequeños Estados, a las economías ricas y a las pobres.

Los debates se han centrado en determinados aspectos importantes del desafío:

1. La necesaria lucha contra la OTAN (responsabilidad particular de los europeos) y por el
desmantelamiento de todas las bases militares de los EEUU establecidas fuera de su
territorio.
2. La lucha contra las pretensiones del G7 / G8 de hablar en nombre de la «comunidad
internacional», en sustitución de la ONU.
3. Por avanzar en la construcción de conjuntos regionales, particularmente en América latina y
África, definidos no solamente por objetivos económicos comunes («de desarrollo» en el
mejor de los casos pero, de hecho, reducidos a no ser más que espacios de «mercado
común» cuando las exigencias fundamentales de la globalización capitalista son
interiorizadas por los conjuntos en cuestión) sino también por objetivos políticos comunes
sobre la defensa (contra los agresores de las «guerras preventivas») y la construcción de
nuevas superestructuras políticas colectivas (como por ejemplo, la propuesta por el proyecto
político del ALBA promovida por Venezuela)

4. La lucha por la reconstrucción de un « Frente de los pueblos del Sur » frente al desafío
inherente a la dimensión imperialista del sistema globalizado. Desde ese punto de vista, los
debates se centraron en una relectura de lo que fueron Bandung y la Tricontinental y en la
necesidad de una coyuntura global nueva y diferente.

5. La proliferación nuclear merece, en sí misma, una precisión mejor, con objeto de disipar las
ambigüedades que planean sobre el término y que facilitan las manipulaciones y enmascaran
la ambición de los Estados Unidos de conservar el monopolio de la producción (y la
eventual utilización) de las armas de destrucción masiva.

6. El examen de las diferentes propuestas alternativas de reorganización del sistema político
mundial -en particular la reforma de la ONU-incluso si es a largo plazo, fue considerado
igualmente prioritario, en la perspectiva de la consolidación de las instituciones necesarias
para el funcionamiento de un sistema mundial multipolar.
En conjunto, los temas tratados en las actividades reunidas bajo el título de esta sección, dan
toda su importancia a la dimensión geopolítica del desafío global. Las luchas políticas y
sociales internas, propias de los pueblos implicados, no pueden permitirse ignorar esta
dimensión. No debería subestimarse la amenaza permanente que representa el proyecto de
Washington, de control militar del Planeta (incluso enmascarado bajo nuevos vestidos en la posible próxima administración demócrata norteamericana), amenaza que hace vulnerable al extremo cualquier avance democrático y social que pueda ser alcanzado, aquí o allá, por medio de las luchas populares.

6. Se dedicaron dos actividades al debate sobre el Futuro de los Foros Sociales Mundiales: una conferencia organizada por el FMA y un seminario cuya iniciativa fue de un grupo de trabajo
constituido inmediatamente después de la sesión del FMA de Bamako (enero de 2006), animando
debates conducidos a partir del Llamamiento de Bamako. Este grupo de militantes, comprometidos
en las luchas sociales, elaboró una obra, publicada en vísperas de la sesión de Nairobi, donde se da
cuenta del estado de cosas en lo que concierne al citado Llamamiento. El título de la obra es A
political Programme for the WSF? Debate in the Bamako Appeal, editado por Jai Sen y Patrick
Bond y fue presentado en Nairobi, invitando al mismo tiempo a continuar los debates con la
perspectiva de avanzar propuestas de estrategias comunes de lucha.
Todas las actividades organizadas por el FMA se inscriben, por la definición misma del papel que
asume el FMA, en la perspectiva de avanzar en la acción. El objetivo es pasar de las luchas
defensivas de «resistencia» a las agresiones del proyecto de globalización del capital y del
imperialismo, a las acciones ofensivas capaces de abrir el camino a la cristalización positiva de las
alternativas.

Se invitó a los participantes en los citados debates a hacer propuestas, sobre la base del criterio
invocado en el parágrafo precedente, para poder avanzar en la construcción efectiva de la
«convergencia en la diversidad».

Los Foros Sociales mundiales deberían seguir siendo lo que son: espacios de encuentro útiles y
necesarios. Pero el formato mismo de su organización, su apertura a todos -principio sano y
necesario para la supervivencia de estos Foros, incluso si esta apertura acarrea desequilibrio en la
representación, en beneficio de las ONG ricas y en detrimento de los movimientos populares
pobres-limita las posibilidades para profundizar en los debates de cara a la acción. La presencia del
FMA en estos foros es bastante visible, y tiene un impacto real. Y porque este impacto no se puede
ignorar, nos parece necesario y posible prolongar nuestra actuación en el FSM con actuaciones-no
opuestas sino complementarias-celebradas en recintos más motivados y mejor organizados, con
objet de poder presentar propuestas de estrategias de acción de las luchas comunes.

De hecho, nuestros debates han encontrado eco en los de la Asamblea de Movimientos Sociales que
es el «mercado» de los Foros Sociales Mundiales.

Estas reflexiones sintéticas han sido formuladas por François Houtart (anexo IV) y pr Samir Amin
(anexo V) inmediatamente después de la sesión de Nairbi del FSM.

La voluntad de avanzar en las luchas, expresada con fuerza por los participantes invitados por el
FMA, hasta lograr invertir las relaciones de fuerza en beneficio de las clases populares
(aprendiendo las lecciones positivas de los progresos realizados en América Latina) es el eje
esencial de las propuestas del programa del FMA para la segunda mitad del año 2007 y el 2008.

Programa marco en el que se basa nuestra solicitud:

Con esta idea, el Consejo del FMA ha pensado que en 2008 debería organizar una sesión ampliada
que permita debatir con toda la franqueza y la seriedad necesarias sobre las dificultades que
«empantanan al movimiento» en la fase de la resistencia a la ofensiva del capital y del imperialismo dominantes, como ha demostrado, entre otras cosas, la sesión de Nairobi del FSM. Sabemos que la octava sesión del FSM no se celebrará hasta el 2009. La sesión del Consejo ampliado del FMA que planeamos no es un sustituto del FSM, pero sí podemos esperar que desempeñe funciones útiles
para el progreso del movimiento llamado «altermundialista» y «altersocial», planteado en una
evolución más allá del capitalismo, sentando algunas bases para el progreso del socialismo del siglo
XXI. El documento proporcionado en el anexo IV (Samir Amin, El Socialismo del siglo XXI),
aunque expresión del punto de vista de su autor, trata de identificar la naturaleza de esas
dificultades.

En la reunión del Consejo ampliado del FSA participarán alrededor de doscientas personas:

. Estas personas estarán rigurosamente repartidas en cuatro grupos de cincuenta, uno por cada
una de las grandes regiones siguientes: i) Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón; ii)
América latina y Caribe; iii)Asia; iv) África y Mundo árabe.
. Las personas elegidas deben ser «responsables clave», reuniendo capacidad de análisis de
los desafíos y compromiso militante activo en las luchas del presente y el futuro. Más allá de
los puntos de vista divergentes, es deseable oír expresarse con toda la claridad necesaria a
estos responsables, situados todos ellos en una perspectiva común: la de construir una
alternativa positiva al capitalismo llamado liberal y al imperialismo.
. Sugerimos que la sesión se celebre en América latina porque esta región es la que en la
actualidad ofrece los mejores ejemplos de ruptura en la dirección deseada por todos.
. La sesión no está pensada como «una gran conferencia»y mucho menos del tipo de una
«conferencia de prestigio»sino como una semana de trabajo y de debates profundos.
Con esta idea, pensamos que los plenarios se reducirán a tres medias jornadas (al comienzo,
hacia la mitad y al final) separadas por siete medias jornadas de trabajo en comisiones que
podrán ser unas 12 o 15 en total, reuniendo cada una de ellas entre 12 y 15 personas como
máximo óptimo para que el trabajo colectivo vaya más allá de un simple intercambio de
puntos de vista.

. El objetivo de la «Conferencia de los 200» no se reducirá a afinar los análisis de las
cuestiones y los problemas aquí enunciados, ni a la identificación de los puntos
convergentes y las áreas de divergencia (lo que sin también es necesario) sino que invita a
hacerlo con la perspectiva de extraer explícitamente propuestas de acción común que
permitan a los movimientos pasar a la ofensiva, precisamos en este sentido: i) objetivos
posibles y necesarios a corto y medio plazo, a escala nacional, regional y global; ii) líneas
generales del proyecto a largo plazo del Socialismo del siglo XXI.
Los temas de trabajo propuestos a estas comisiones están inspirados en el Llamamiento de Bamako
(aunque no consideramos este documento como «definitivo»!) Por lo tanto deberán ser corregidos,
completados, afinados y definidos en la reunión del Consejo restringido. Mientras tanto damos aquí
una lista provisional de los principales títulos posibles:

i) Geopolítica Mundial y proyecto de los EEUU de control militar del Planeta, principal
dificultad para la transformación del sistema;

ii) Luchas para la reconstrucción de la unidad de las clases obrera y trabajadora;

iii) Luchas de los campesinos por el derecho de acceso a la tierra;

iv) Asociar democratización y proceso social;

v) Luchas de las mujeres, parte integrante de las luchas por la democracia y el progreso social;
vi) El desafío ecológico a escala planetaria: cuestionamiento de los modos de vida y de
consumo en el mundo capitalista;

vii) Culturas e interculturalidad: superación de los comunitarismos, integración de la
diversidad en lo universal.

viii) Elementos para un sistema económico alternativo.

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